jueves, 1 de septiembre de 2016

4.05 LA VIRGEN DE LAS PASTILLAS


VIRAL

Un misterioso video recorre las redes sociales en toda Venezuela, al punto de volverse viral. Se trata de un video tomado, por una cámara de seguridad del hospital de Mariara, en el estado Carabobo.



Esa noche, los pisos del hospital estaban anegados, como cada vez que llueve. Ya los pacientes y los médicos están acostumbrados a ver esta y otras fallas peores en la infraestructura de este y otros hospitales del país.

En el video, que dura cerca de tres minutos, se puede ver una sala hospitalización en la que hay tres camas, una de ellas vacía. Y el cuarto inundado con casi dos centímetros de agua. De pronto ocurre algo escalofriante. Una sombra translúcida entra en la habitación, a su paso produce chapoteos sucesivos en el agua. La sombra se detiene por unos segundos, a los pies de uno de los enfermos que está en la habitación. De su manto translúcido saca una bolsa plástica con varias cajas de lo que parecen medicamentos, y los coloca cerca de las manos del enfermo que dormita. Luego, la sombra se desplaza hasta la otra cama y hace lo mismo, y se retira de la habitación.


Cuando el paciente despierta y revisa las bolsas, había varias cajas de Propafenona y ampollas de Cefotaximina, suficientes como para completar su tratamiento. El paciente de la otra cama había recibido Sitagliptina y varios cartuchos de Insulina Glargina para tratar la diabetes por al menos dos meses. Fue cuestión de horas para que en las redes, el espectro fuera bautizado como “La Virgen de las Pastillas”.


De nada le sirvió a Nicodemo decir que “ese era el espíritu de Panelo”, el que le daba medicinas a los enfermos, pues muchos pacientes que habían sido beneficiadas por los milagros de esta Virgen, habían podido hablar con ella. No había duda, era una dulce voz de mujer.

-¿Qué sabe usted de esta misteriosa “Virgen de las Pastillas”?-, le pregunta un periodista de “Caraota-Planet” a una mujer a las puertas del Hospital Pérez Carreño.

-¡Un milagro! Buscaba Rifampicina para mi hijo y ella llegó a mí y me la dio en una bolsita plástica y me dijo que era 5cc dos veces al día.

La escasez de medicamentos en Venezuela supera el 80% y afecta, no solo a quienes los buscan en una farmacia en la calle, sino a los hospitales públicos y privados del país. Los niños son los que más sufren, pues la escasez es mayor en los medicamentos pediátricos.


La Asamblea Nacional, con mayoría de dos terceras partes en manos de la oposición, La Unidad Democrática, aprobó una ley que permite el acceso al país de ayuda médica humanitaria. En principio, la ley sería votada por la mayoría de los diputados, incluyendo a los del PUFS, pues muchos de ellos, están conscientes que la crisis provocada por la corrupción de sus altos jerarcas, no podría ser resuelta sin ayuda internacional. Pero en el último minuto recibieron amenazas y reprimendas de parte del #CapitanHallaca. Los rojos rojitos salieron de la cámara para salvar su voto. La “Ley de Ayuda Humanitaria para Alimentos y Medicinas”  igual fue aprobada. Horas más tarde, los “juristas del horror”, del TSJ, anularon dicha ley por considerarla “Inconstitucional”, a pesar que la constitución contempla el “Derecho a la Salud”. En lugar de esta ley, Nicodemo decreta penas de cárcel en “LA TUMBA” para aquellos que intenten traer medicinas al país, de manera particular o en nombre de organizaciones “imperialistas”, pues están fomentando una “invasión enemiga”.


Mientras tanto, miles de personas siguen muriendo en Venezuela por falta de atención médica y medicamentos. Los centros públicos de salud, son lugares de muerte, por el mal estado de sus infraestructuras y la ausencia de insumos. Pero ya ni se salvan los que pueden pagar una clínica. En esos lugares tampoco hay insumos. Las protestas de los médicos y de los enfermos están a la orden del día. Las respuestas de la desquiciada ministra de salud, son cada día más infelices, como aquella de: “¿Por qué medicamentos contra el cáncer si igual se van a morir?”


Tampoco se salvan de la ausencia de atención médica, algunos jerarcas. Un hermano de Panelo murió de una enfermedad que teóricamente era tratable. Eso le valió una orden de la “Reina Madre” de Panelo a Nicodemo de destituir a la ministra de salud.


En medio de este caos  “La Hermandad” hace lo que mejor sabe hacer. Luchar contra esta política genocida, comprando ingentes lotes de medicinas, con dinero robado a los Boliburgueses, e ingresándolas al país por diversas vías. Incluso organizaciones humanitarias están colaborando con este grupo rebelde, para que no sigan muriendo venezolanos de mengua.

HÉRCULES

Un mes antes del video viral, varios miembros de la hermandad se reunieron a las afueras de del caserío de San Lorenzo, a  40 kilómetros de Guanare. Parcialmente a oscuras, el grupo integrado por @ElPadrino, @Nosferatu, @Pacheco, Bradley, @Donaspirina, @Roxxy y media docena de ayudantes comprometidos con la causa, esperan la ocurrencia de un evento, que cambiará el curso de #Farmavida, la organización humanitaria de “La Hermandad”.

 
A los vehículos agrupados y escondidos en una arboleda, se une un viejo y ruidoso auto de los años 70, que con luces bajas se va acercando. Con señales fosforescentes, Bradley va indicándole al nuevo integrante del grupo donde estacionarse y apagar las luces. Del auto baja una mujer madura, elegante y muy alta que lentamente, se dirige al grupo que espera con expectativa de lo que va a ocurrir.

-¡Susaaannn!- Se escucha un murmullo de Roxana (@Roxxy) que abraza con emoción a la mujer -¡Tantos años que no te veía!

-Si mi niña. Desde que me fui para Oriente.

Patricia, @Doñaspirina se acerca lentamente a las dos mujeres y las abraza.

-¡Catiraaaaa!

-Shsssto mujeres ¡Silencio! Hey ¿Es usted Susan Durán?- Piero apunta la linterna a las mujeres.

-¡Sí! Nuestra primera Miss Universo, y nuestra profesora de Medicina Interna.

Luego de la efusiva presentación de Roxana, el grupo mira al cielo y espera en silencio:

-¿Qué esperamos?

-Un lote de medicinas, ¿Doctora Susan?

-Díganme solo Susan.

A cientos de Kilómetros de allí, una avioneta CESSNA Turbo Skyhawk JT-A, penetra el espacio aéreo venezolano. Es una de las aeronaves del Cartel mexicano del Golfo, cargada con 400 kilos de droga. El piloto vuela tranquilo, pues tiene la clave de navegación, que le permitirán atravesar el país sin ser molestado por la fuerza aérea. No sospecha este, que diez metros debajo de él, vuela un Hércules C130J, piloteado por el piloto de Sukhoi, Javier Lennon y el piloto de Tucano, Lawrence Gómez.

-¿Estás seguro que las modificaciones que le hicieron a este avión funcionaran?


-¡Javier! Sabremos que no funcionan cuando el S-400 nos lance un misíl. De todas formas tenemos muchas bengalas y virutas. Y si nos mandan a tus viejos amigos de los Sukhoi. En cada ala hay cuatro misiles alemanes IRIS-T. Son baratos y muy buenos. No se nos acercarán en 25 Km, -señalando Lawrence cada ala.


-No mataría a mis amigos.

-Pero ellos sí a nosotros. Además ¿Cómo sabes que tus amigos están piloteando aún? Deja la cag&&%$#n. Concéntrate en la carga y en mantenernos debajo del mexicano sin que nos vea. Y rogar que le hayan pagado “La Vacuna” a los Narcosoles. Este avión es lo último que botó la Lockheed Martin en la seríe Hércules. Se supone que aunque no es furtivo como un B2, la firma del radar es tan pequeña como la de esa avioneta.


-¿Por qué no compraron un B2?

-El Negro Obama no nos lo quiso vender. Y teníamos el dinero para comprarlo ¿Sabes?


En una base aérea ubicada en el Estado Yaracuy, los operadores de un radar 96L6E  detectan la entrada de la aeronave en el espacio aéreo nacional.

-Aquí torre de control VLG, indique su clave de navegación.

-Cessna JT-A XBMDEC2 clave HG5643V09162A, repito Cessna JT-A XBMDEC2 clave HG5643V09162A.

-Entendido- Pero el Sargento Técnico de Tercera, Jesús Ovalles Delgado, no está convencido de lo que sus ojos ven por el radar. Así que decide llamar al Mayor Briceño

-¡Mayor, venga a ver esto!-, el Mayor se acerca a Ovalles, ante la mirada de los Sargento García y El Cabo Reyes, que se hacen la vista gorda y miran con desdén a Ovalles.

-¡Ovalles!

-¡Señor! Hay algo raro con esta aeronave. Mire.

Briceño mira de reojo. No nota que la imagen en radar está distorsionada -¿Le dio la clave de navegación?

-Sí señor. La clave es correcta, pero, mire, la imagen hace pulsaciones, como si se tratase de un avión más grande. Tan grande como un Hércules.

-¿Le dio la clave de navegación? ¿O no?

-Si señor es correcta, pero, deberíamos enviar a los Sukhoi-, los otros dos operadores de la sala carraspean, incluso uno de ellos hace risas ahogadas.

-¡No habrá Sukhois Ovalles! Es usted muy observador y hace un excelente trabajo, pero no todavía. Debe aprender mucho ¡Vuelva a su puesto! ¿Y tú García?

-¡Si señor!- El Sargento técnico de primera, Demetrio García, se levanta de su puesto erguido y haciendo el saludo.

-No sea cácora y enséñele a Ovalles como… son las cosas, en las estaciones 96L6E.


-¡Si señor!- el mayor se retira y los dos operadores vuelven a sus puestos en silencio.

Un minuto después, el Sargento García habla:

-¿Sabes? Aquí los santurrones tienen dos destinos: O terminas como los “Tucanitos”, Gómez y Lennon, prófugos por sedición, o terminas como el Coronel Rivera, que la familia tuvo que pagarle rescate en la cárcel de Boquerones, para que lo soltaran.

Ovalles comienza a ponerse rojo de la furia.

-Así que cuando veas “algo raro” en esa pantalla- continúa El Sargento García, -A menos que ese “algo raro”, vaya a chocar con un vuelo comercial, o nos lance una bomba, mirarás al cielo y contarás las estrellas ¿Vale?

-¡Si señor!

-Esa es la diferencia entre los que van de vacaciones una vez al año a Cancún, cobran bonos en dólares, reciben camionetas del año y los sardinas como tú, que andan a pie y reuniendo cinco pullas para completar un Real- finaliza García, su breve pero aleccionadora charla, con un golpe detrás de la cabeza de Ovalles, que hace que este pegue la cara del monitor, mientras el Cabo Reyes ríe en silencio.


En el Hércules Lawrence y Javier se preparan para soltar su valiosa carga:

-Estamos en el umbral de apertura- Lennon acciona unos comandos para abrir el portón trasero de la bodega de carga, dejando al descubierto un conteiner color negro mate. En los monitores, Lawrence, verifica la apertura completa. -Estamos en el umbral de lanzamiento- Lawrece libera el paracaídas que hala el conteiner, fuera del avión.


En la torre de control de la base aérea VLG, un aterrorizado sargento Ovalles observa el objeto que lentamente parece salir de la avioneta. Luego del desagradable altercado con sus superiores, a todas luces, comprometidos con un manejo irregular del tráfico aéreo, Ovalles está en una peligrosa encrucijada. No sabe si alertar o no. Luego de suspirar profundamente, decide preguntar.

-Mi Sargento García ¿Es normal que esta avioneta en particular lance objetos a tierra?

Un silencio sepulcral invade el lugar. De pronto el Cabo Reyes, habla:

-Reconozcalo mi Sargento García, su nuevo pupilo no sirve para esto. Pregunta demasiado ¡Es mejor mandarlo a lavar tuercas a los hangares de helicópteros!

El Sargento García voltea lentamente con rostro inexpresivo, y se dirige a Ovalles –Es normal.

Ovalles voltea hacia su estación entristecido y desmoralizado.

Mientras tanto en tierra, el grupo espera expectante lo que va a caer del cielo.

-¿Crees que caiga en ese lugar Piero?

-Patricia. Ya recibí el mensaje por Whatsapp. De que va a caer, va a caer. Esos parapentes están guiados por GPS. Lo peor que puede pasar es que nos caiga en la cabeza ¡Bradley! Tú que tienes visión infrarroja ¿Qué ves?

-Ahí viene.

La sombra del conteiner con cinco parapentes vuela cerca del grupo y aterriza suavemente sobre el llano sin a hacer ruido. Todos aplauden sin hacer mucho ruido, y las chicas se abrazan entre sí. 

Una gandola con batea color negro sale de la maleza, sin encender las luces. Los conductores van con visores infrarrojos y se disponen a alzar la carga sobre la batea con ayuda del grupo. El camión ancla las patas sobre el terreno con la asistencia de los ayudantes. Los paracaídas son recogidos y metidos dentro de uno de las camionetas de los asistentes. Luego, colocan las guayas en las orejas de izamiento del conteiner. 

Toda la maniobra de aseguramiento de la carga, dura cerca de quince minutos. La gandola arranca vía hacia la capital, mientras el resto del grupo, los sigue en una especie de caravana.
LENTEJUELAS

La caravana de vehículos llega a Caracas. Pasar las alcabalas fue muy sencillo, pues Piero (@ElPadrino) se hizo pasar por Coronel de la Guardia Nacional, y nadie quiere tener problemas con el General García Cañeiro, por querer requisar los exclusivos productos que van para la boda de su hijo mayor. Cada envío tiene un Coronel y un evento social diferente, que le permite pasar sin dificultades.

Una vez en Caracas, la caravana avanza por la Fajardo, hasta internarse en la zona industrial de la California Sur. Allí entran a un grupo de galpones. El Nova color azul, recorre lentamente los talleres del galpón. Susan observa fascinada todo lo que allí se fabrica. La gandola y los tres vehículos ahora entran a otra sección del complejo, un poco más limpia, allí un grupo de mujeres, algunas de ellas vestidas como doctoras o enfermeras aguardan para recibir la caravana.

La gandola se detiene y un grupo numeroso de “CarlosAndroides” comienza a descargar las medicinas y los insumos médicos, ante los aplausos de las chicas, que celebran y se abrazan de la emoción.


Al lado de la gandola está una cisterna de combustible, de la cual, otro grupo de “Carlos Androides” descarga medicinas.

Susan, Patricia y Roxana se bajan del vehículo. Susan, fascinada y le pide a Patricia que le muestre algunas cosas que hay en el taller. Un agradable joven de camisa blanca, se presenta.

-Buenas noches. Soy Bradley.

-Buenas noches. Soy... .

-Susan Durán ¡La reina de belleza! Mi sistema de reconocimiento facial tardó 8 milisengundos en saber quién era. Usted es única.

Susan observa raro a Bradley y luego le pregunta -¿Qué es este lugar?

-Es donde “ocurre la magia”. Es #Farmavida.

-Bradley, hazle el recorrido a Susan, para que vea las cosas que aquí se hacen.

-¡Claro! Patricia.

-Aquí están descargando las medicinas que acaban de llegar por la vía aérea. Esta cisterna modificada que está justo al lado, trae las medicinas que entran por la vía terrestre. Una vez descargados los medicamentos, las gandolas saldrán por la frontera. El furgón saldrá por el Táchira, en una caravana de gandolas de contrabandistas amparados por el Capitán  Miel Da Morada. Y la cisterna saldrá por el Zulia, en una caravana de extractores de gasolina, con permiso de “La Gallina”. Ninguno de ellos se ha dado cuenta que colaboran con “La Hermendad”.


Los cuatro entran a un almacén de limpio, lleno de medicinas ordenadas en enormes anaqueles, por brazos robóticos, que suben y bajan por rieles en los bastidores de dichos anaqueles.


-Los “Carluchos” van a descargar de manera segura todas las medicinas y llevarlas al almacén, donde serán clasificadas por tipo y nombre alfabético. Luego serán  distribuidas a todos los estados y principales ciudades, según las demandas de las redes sociales, solicitudes de las doctoras comprometidas con la red, organizaciones humanitarias, fundaciones y grupos religiosos comprometidos con la salud. Por último, llegan a manos de sus usuarios finales, los pacientes- Susan no puede contener la emoción de ver los gigantescos anaqueles, repletos de medicinas.

Luego de pasar un grupo de camionetas de reparto y vehículos particulares, los tres entran en el taller. Susan corre hacia dos camiones  que están siendo intervenidos por varios fabricadores. Su impresión hace que se lleve las manos a la boca.



-¿Son robots Da Vinci?

-Sí. Estamos modificando estos camiones para convertirlos en quirófanos móviles.


-¿Cómo podemos pagar todo esto?


-Los recursos vienen de lo que le hemos quitado a algunos miembros del régimen y sus testaferros. Cerca de 25 mil millones de dólares. Fraude electrónico, desfalco de cuentas secretas y propias, sabotaje de pagos por tráfico de drogas, combustibles y alimentos, desentierro de “tesoros”, estafas con falsas inversiones. Básicamente, ladrón que roba a ladrón. Ellos roban a los venezolanos y nosotros se lo quitamos y costeamos esta operación y otras tendientes a su debilitamiento políticos y consecuente deposición.


-¡Patricia! ¡Esto es fascinante!

-Sí. Vamos para hacer el curso de inducción.

Roxana toma de la mano a Susan y a Patricia y se dirigen a una especie de salón de clases habilitado en una de las áreas del galpón.

-Ese hombre si es lindo- se le oye decir a lo lejos a Susan sobre Bradley. Las chicas ríen.

-No lo mires mucho, es un robot como estos que descargan la gandola.

-¡No puede serrr!

-Y de paso tiene mujer y un “hijastro” ¡aaaa jajajajajajaja!- estallan en carcajadas las tres mujeres al comentario de Roxana.

 
En el salón de clases, están @OtPortElba y @Karlovingio, que de pronto develan a las treinta chicas, un vestido de lentejuelas plateadas.

-Señoritas, con este vestido podrán realizar la labor de entrega de algunos medicamentos.

-¡Jelga Aurelio! ¿Ahora haces vestidos?

-Es un vestido especial Pingüino

-¡Sabia que eras mari%&$#”n Ñieh ñieh!- Las chicas miran a Johnny (@PinguinoPKR), unas con rabia y otras con risas.

-Vamos  Elbina (@OtPortElba), muéstrales.

Elbina se pone el vestido y la capucha de este. Luego ante los ojos de la atónita multitud, Elbina desaparece, al menos de forma parcial. Susan pega un grito corto y se lleva las manos a la boca. Patricia (@Doñaspirina) y Roxana (@Roxxy) ríen y aplauden. 

Desde el punto donde puedan mirar a Elbina, puede parecer completamente invisible o simplemente vista como si se tratase de un maniquí de cristal.

Jhonny en cambio, queda de una sola pieza del asombro, pero retoma fácilmente su actitud burlona –No por ser invisible la gente va a dejar de pensar que eres mari%&$””!n

-¡Deja tonto!- @Roxxy golpea con el codo a Johnny mientras este ríe.

-Con este vestido podrán entrar a los hospitales públicos y otros lugares donde su seguridad puede verse comprometida. Tiene autonomía de tres horas de invisibilidad. Con este control –Explica Elbina descubriendo su brazo, mostrando una especie de brazalete con botones plateados y dorados -pueden manejar los comandos del vestido. Seguir invisibles, hacerse visibles, cambiar de color- el vestido cambia de color, incluso a la vista, cambia de textura.

-Hablando en serio ¿como lo hacen?- pregunta @Doñaspirina en voz alta para que todas las chicas escuchen.

-Observen con atención- @Karlovingio acerca la cámara de su celular a Elbina, mientras esta se hace visible de nuevo. En la pantalla del salón se ve lo que el celular de Aurelio muestra- ¿Ven estas lentejuelas? Unas son plateadas y cada veinte lentejuelas plateadas cuadraditas, hay una lentejuela negra, redonda. Cada lentejuela plateada, es un micromonitor de 128 píxeles, mientras que cada lentejuela redonda es una cámara de 12 megapíxeles.
Todo lo que cada cámara toma, es proyectado por los monitores que están ubicados en el lado contrario del vestido. Esto crea el efecto de invisibilidad.

@Doñaspirina toma la plabra, -En los próximos quince días, nos entrenaremos en el uso del vestido y en técnicas de autoprotección. Aprenderemos a entrar y salir de los lugares de manera segura, para evitar que alguna de nosotras sea capturada por el régimen, o peor, asesinada por la delincuencia. Ahora iremos al hotel.


Las mujeres emocionadas van hacia las busetas. Roxana y Patricia irán aparte en el viejo Nova 70 azul de Susan. Una vez las tres en el auto, las lágrimas empiezan a brotar de los ojos de Roxana. Susan y Patricia se quedan atónitas ante el derrumbe progresivo de esa doctora, muy conocida por su dureza.

-¿Qué te pasa Roxy?

-No sé. Es todo esto. Es… ¿Por qué? Ayer se murió uno de mis pacientes. A pesar de tener el Anti-retroviral. Es el quinto paciente que se me muere en lo que va de año. No los puedo salvar. A veces tengo el remedio en mis manos, pero están muy débiles y desnutridos ¡Dios! ¿Por qué? Y ahora hay que ponerse un vestido invisible, un avión que lanza un conteiner del cielo, camiones adaptados para traficar medicinas, reuniéndonos en secreto como si fuésemos delincuentes ¡No puedo creer esto que estamos viviendo! ¡Ya no quiero ver una urna blanca más!

Patricia desde el asiento trasero abraza a Roxy, y Susan la toma de las manos.

-No los podemos salvar a todos Roxy y eso lo sabes desde que te lo enseñé en el servicio. Me sorprende, que la mujer que desarmó ese malandro, en la emergencia del Hospital Vargas, cuando puso su arma su rostro para que atendiera a su cómplice primero que aquel niño, se esté derrumbando así. No sé cómo, le desmantelaste la pistola y se la tiraste en la cara y lo echaste a patadas de la emergencia ¡Esta no eres tú! ¡Tienes que volver Roxy! si te derrumbas, se derrumban tus pequeños contigo. Eso es inaceptable ¡Estos muchachos son unos genios! Si hacemos esto bien ya no seguirán muriendo nuestros pacientes. No te olvides de “El Cirujano” de Salinger. Pero ya no es un sólo esqueleto de la muerte, el que combatimos, son muchos y estos muchachos nos están ayudando ¡No podemos corresponder este esfuerzo con cobardía mi niña!

Roxy respira profundamente, no sin antes gimotear. Lentamente, Jhonny se acerca y se asoma por la ventana.

-Vete “Pingüino”, estamos en cosas de mujeres- dice Patricia.

El @PinguinoPKR, trata de retirarse lentamente y Roxy, saca la mano por la ventana y lo toma del brazo, –Tranquilo, estaré bien. Gracias por todo esto. Ustedes son maravillosos Johnny.

-Es lo mejor que podemos hacer “flaca”. Pero dale las gracias a “la catira” (@Doñaspirina). Ella ideó esto, incluso antes que existiera “La Hermandad”.

-¡Vámonos Susan! Tenemos mucho de qué hablar.- dice Roxana.

El Nova  azul parte, dejando atrás al Pingüino y a @Karlovingio que se acerca a él, mientras el Nova, se aleja.

LOS REGALOS
 

Apenas una semana después de culminado el “curso” empezaron a verse los resultados:


En Barinas, estado de nacimiento del prócer Panelo, el hospital central está contaminado y sin insumos. Aún así algunos enfermos mueren de mengua en algunas de sus salas. 

Melinda Zarate, es epiléptica y está hospitalizada, ya que no puede controlar las convulsiones, por la falta del tratamiento. Esa mañana de lunes, al levantar su almohada remendada, consigue una caja de Tegretol y otros dos medicamentos. Suficiente tratamiento para dos meses. Ella debe contener la emoción para evitar una nueva convulsión, no así el resto de los pacientes.

Leyla (@LaJusticiera), observa la alegría de sus pacientes, escondida detrás de una columna, vistiendo su vestido de lentejuelas plateadas. Se coloca la capucha en la cabeza y lo activa, haciéndose invisible.

En varios hospitales y asilos de ancianos del país, se reporta la aparición repentina de las medicinas en las camas de muchos enfermos. En otros casos, muchos hospitales públicos y privados, recibieron algunos insumos, como vías, inyectadoras y sueros para sus pacientes. La sombra vítrea sortea charcos y montones de basura, colectivos violentos y milicianos ideologizados, para llevar medicinas a los más necesitados.

EL BAZO


Es un caluroso viernes en el Hospital de Niños de Barcelona. La emergencia del hospital está abarrotada, no hay respiro para los médicos de guardia. Tampoco hay insumos, ni camas para los niños que vienen adoloridos por varias afecciones. No hay enfermedad que pueda ser atendida con éxito o dignidad; desde el Dengue, el Zika o el Paludismo, hasta las enfermedades oncológicas, pasando por traumatismos. La emergencia de este hospital es el digno ejemplo que en Venezuela, la salud pública y gratuita, es la más cara, ya que son los padres de esos niños, los que deben ir con los revendedores, que a precios exorbitantes venden los medicamentos y materiales medico quirúrgicos que deberían estar en el hospital.

No conformes con la carestía y el caos, se va la luz. Los médicos que operaban a una niña de 11 años de un disparo en el abdomen, debieron continuar el procedimiento a la luz de los celulares. La oscuridad hace que por unos minutos, los pacientes y los médicos, olviden que no hay agua desde hace más de tres días.

En la oscuridad de los pasillos, se desplaza sigilosamente el fantasma vítreo que lejos de traer muerte, traerá una esperanza de vida para los pequeños pacientes. Cada uno de los 5 niños, hospitalizados en la sala 10, recibieron una bolsa con dos soluciones de Dextroza, y ampollas de Citarabina,  Mesna, Neupogen  y L-Asparginasa. Grata será la sorpresa de sus padres, cuando vean los medicamentos, luego de recorrer sin éxito, las farmacias de toda la ciudad.



La “Virgen de las Pastillas”, se detiene. Dos enfermeras hablan sobre un caso que tiene escandalizada la emergencia. Un niño que llegó llorando con su madre a la Emergencia. El niño está recostado en unas sillas. Tiene hemetomas en las extremidades, torax y abdomen. La madre niega que le haya pegado. No miente, pero oculta, que esos golpes se los propinó su pareja; un hombre entregado a la bebida y las drogas, y que odia al niño por ser de otro hombre.



La sombra  translúcida se acerca a la sala de emergencia pediátrica, pasando, por encima de los pacientes que yacen en camillas o en cartones en el suelo. La madre del niño, habla con un anciano vestido de militar, es un miliciano. El hombre le advierte a la madre que puede ir presa. 

La sombra descubre la delgada sábana que cubre al niño y observa los moretones. Luego, descubre sus manos y palpa con cuidado el abdomen. El abdomen del niño. Está endurecido, la experiencia de esta “virgen” le dice que puede haber un sangramiento interno. El niño, dormitado, se queja y hasta llora.

-Me duele la barriga mamá. Chicho es malo. No me quieres mamá. Chicho es malo-, dice el niño dormitado.

En el estacionamiento del hospital se puede la sombra vítrea, llegar hasta un viejo Nova Azul. Se hace visible el vestido de lentejuelas plateadas. La mujer abre la maleta y saca algunos artefactos del vehículo. 

Susan, trabaja en el hospital, pero cuando no está de guardia, hace la labor humanitaria de llevar medicinas a los pacientes que la necesitan. La mujer regresa a la emergencia del hospital y pide ayuda a la única enfermera de la emergencia pediátrica, que está disponible; y con ayuda de un ecógrafo para teléfono celular, confirma sus sospechas. El niño tiene rotura del bazo.

Roxana viene de repartir sus medicinas y va camino a su casa en la avenida “Victoria”. El teléfono suena y se activa el manos libres:


-Hola mi niña.

-¡Suuusan! ¿Cómo estás?

-Con una novedad con “el programa”.

-¿Qué paso?

-Un pacientico con rotura del bazo. Necesito operarlo a la brevedad posible. Pero los cuatro quirófanos están fuera de servicio. El único que servía ya está contaminado. No sé qué hacer.


-Puedo ir con un hasta allá con uno móvil.

-¿Harías eso? ¿No es muy matado?

-No, no. Puedo ir. Haré los preparativos. Estaré allá en Barcelona en cinco horas o menos. Voy a desviar la llamada a Amazon para que le expliques los detalles de la operación, y así  cargar la unidad con los insumos y sangre necesarios.

En la sede de #Farmavida, toda la actividad se centra en poner a punto uno de los quirófanos móviles. La camioneta de Roxana está llegando al lugar y Johnny (@PinguinoPKR) se presenta ante ella, toma su bolso de viaje y la lleva al camión:

-Buenas noches @Roxxy. Conduciran Piero y Bradley. Tú necesitas descansar. Puedes ir en el asiento de atrás.

-¡Seguro! Pero tengo que hablar con alguna de las chicas del “Programa”. Tenía unas medicinas que llevar mañana.

-¡Yo me ocupo! ¡Yo las llevo!

-¿Harías eso por mí?

-¡Seguro! Por ti, hasta me pondría el vestido ese…¡Jue, jue jue!-, Ríe “El Pingüino”

-Te conozco, no serías capaz.

-Te sorprenderías. Que te vaya bien-, Jhonny mete el bolso y se despide de Roxana con un beso en la frente, ante la mirada risueña de Piero.


El camión parte rumbo a oriente por la autopista.

Jhonny se acerca a la camioneta de Roxana y observa pensativo el bolso donde Roxana lleva las medicinas que va a repartir y el vestido de lentejuelas plateadas.

DA VINCI

Amanece en Barelona, y ya a lo lejos se pueden ver los mechurrios del criogénico. Roxana despierta despeinada luego de una ardua discusión, para convencerla que se acostara a dormir durante el viaje. Sólo el argumento científico de Bradley sobre el descanso de un cirujano antes de una operación fue suficiente. Contrario a lo que se pudiera pensar, dormir en el asiento trasero del camión, fue muy cómodo.


La pintura electro-cromática del vehículo permitió que el camión que saliera de Caracas con los colores y los símbolos de una ambulancia. No se vieron muchos Guardias Nacionales por el camino, deteniendo vehículos para buscar alimentos o medicinas. Y era lógico, todos fueron traídos a Caracas para contener la marcha del primero de septiembre.


El quirófano móvil llega al Hospital de Niños de Barcelona. Disfrazados de Bomberos de Caracas, Bradley y Piero suben al niño dentro de camión, y junto con él, suben, la madre y Susan Duran, que saluda efusivamente a Roxana. Sólo uno de los médicos amigo de Susan, reconoció el sistema Da Vinci dentro del camión, pero guardo silencio. Todo el movimiento se hizo evitando ser vistos por los esbirros del director del hospital, un hombre cuyo único interés, es el de hostigar a médicos y pacientes para que no se quejen de las malas condiciones. Según las enfermeras, el temido director estaba supervisando el cambio de los cauchos de su camioneta personal, por el de la ambulancia, que a pesar de estar averiada, los cauchos aún estaban buenos.


Comienza la intervención. Mientras Roxana toma el mando del equipo, Susan anestesia al niño y la madre se queda sentada tranquila en un extremo del camión. A pesar de tener una sofisticada suspensión, el camión se tambalea al intentar, Piero, rodar sobre los huecos “que están mejores” en la vía.

Cuatro brazos del robot penetran el costado izquierdo del niño luego que el un primer brazo hiciera los pequeños cortes.

El congestionamiento en la Avenida Municipal, a kilómetros de la redoma de Guarao, es el mejor aliado, ya que al estar el camión casi detenido, las cirujanas operan con tranquilidad.
 
Bradley y Piero están en la cabina tranquilos pero atentos de todo lo que ocurre a su alrededor. Al estar el camión “disfrazado” de ambulancia, no llaman la atención de los motorizados que circulan entre los vehículos. Cada diez minutos Piero observa el monitor con las imágenes de la cámara dentro del furgón. Las dos mujeres se les ve trabajar duro.

-¿Por qué te asomas a mirar constantemente lo que ocurre dentro del furgón? ¿Si yo puedo monitorear eso constantemente en un proceso paralelo?

-Soy humano, tengo que estar pendiente de todo para estar tranquilo.

-Piero...

-Dime.

-El sistema de camuflaje del camión ha dejado de funcionar-, Piero pela los ojos y mira a Bradley con susto y luego de bajar el vidrio se asoma a ver de qué color está el camión. Si el camión hubiese regresado a su color negro original, no habría tanto temor, pero el error puso al camión de color blanco, con una raya amarilla atravesando el furgón.
-¡La mier%&$##! ¡Parecemos un camión de Panarina!

-Piero, reinicia el camión.

-¿Pero las chicas…?

-¡Cálmate! El cuarto de cirugías tiene su propio computador certificado. No sucederá nada allá adentro. Piero apaga el camión y reinicia el computador. Bradley introduce su pulgar en uno de los puertos del computador, para ver que salió mal.
-Era un error de código ¡Amazon! Pídele a los desarrolladores un patch para evitar el error de sincronización de…- Bradley debe continuar la instrucción en silencio, el vidrio del camión es golpeado por un sujeto con casco de motorizado, que tiene un revolver en la mano izquierda. Piero observa a otro par de motorizados acercarse por el retrovisor. El titular del periódico, donde hablaba de un camión saqueado, fue lo primero que se le vino a la cabeza.


Bradley baja el vidrio y conversa con el sujeto:

-Buenos días ¿En qué puedo ayudarte?

-¡Nada mama&/%$#”! ¡Abre ese camión ahí!

-¡Que broma Bradley! Le habíamos prometido a las chicas que en este capítulo no habría disparos.

-No va haberlos. El camión es blindado. Incluso el furgón. Yo hablaré con los sujetos de forma cortés y educada, y los convenceré que acá no hay nada que les interese. Sigue circulando lentamente.

Pasados unos minutos, Roxana habla a Piero desde el furgón –Piero ¿Por qué nos detenemos?

-No nada. Todo bajo control- le dice Piero a Roxana para calmarla, mientras Bradley golpea a cerca de una decena de sujetos, que trataban de saquear el camión. Incluso uno que lo amenazaba con un revólver, Bradley le toma el arma por el cañón y lo dobla, como si el arma estuviese hecha de plastilina, no sin antes fracturarle varios dedos de la mano. Luego Bradley toma una de las motocicletas y la arroja contra el resto de los motorizados que huyen a pie despavoridos. Bradley les incendia las motocicletas. Luego velozmente corre de regreso al camión, para seguir su curso. Esta vez el camión recupera sus colores de ambulancia.

 

Bradley se sube al camión y arrancan a toda velocidad.

-Menos mal que los convencerías de forma cortés y educada.

-¿Me escuchaste decir groserías?

Susan monitorea al paciente, mientras Roxana hace el protocolo de culminación de la cirugía. La esplenectomía ha sido hecha exitosamente. Ahora queda esperar a que el niño se recupere. Dos horas después de la operación, el niño vuelve al hospital. Susan indica que a pesar del estado precario del mismo, el niño estará mejor vigilado allí por ella y los médicos. La “virgen de las pastillas” le enregará a la madre los analgésicos y los antibióticos para el tratamieto de recuperación. Pero de nada servirá haberlo operado, si el padrastro vuelve a golpearlo. Horacio y sus amigos en Barcelona, se encargarán del sujeto.

VESTIDO PARA SANAR

Horas antes de la operación, en Caracas, Johnny se prepara para ir a entregar las medicinas que le dejo Roxana. Observa el bolso y las direcciones en las bolsitas de las medicinas. Unas son en el mismo Hospital Vargas, otras en el Hospital de Niños y un par en algunos lugares del oeste de Caracas. Johnny observa el “vestido” y llega a la siguiente conclusión:


-Realmente este no es un vestido ¡Es una especie de poncho! Me lo voy a poner- el @PinguinoPKR se coloca el vestido y se mira al espejo retrovisor muerto de la risa. –Me veo “soñada”, jueh, jueh, jueh….

-¿Qué haces Pingüino?

-¿Amazon?

-Si

-¡Caramba! se me olvido…- responde el @PinguinoPKR con cierto susto y preocupación.

-Yo entro en comunicación una vez las chicas se ponen el vestido.

-¡Hey! Me puse el poncho este para hacerle el favor a Roxy…

-Tranquilo. Yo te entiendo, yo te comprendo.

El @PinguinoPKR se mira al espejo –Amazon, te programaron @Perrofino y @AliceCooper. Ellos son unas ratas. Si yo fuera tu me habría tomado una foto y la reparto al grupo para hacer un chalequeo ¿No lo has hecho o sí?

-Te recuerdo que soy una inteligencia artificial superior. Tu planteamiento no solo es infantil sino ofensivo para mí. Ahora bien ¿Qué piensas hacer? ¿Fantasear con tu vestido de lentejuelas o salir a entregar medicinas? Porque para eso es el vestido.


Venancio Rojas sufre de diabetes e hipertensión arterial (HTA). A sus 93 años, yace en cama en una humilde casa en Mariperez. Es muy difícil para él dormir en las noches. Muchos son los dolores y angustias que lo atormentan. Él es creyente de que, a su edad, el día que no le duela algo, es porque está muerto.

Venancio, reza con fe a un par de santos, estampilla en mano: La Virgen del Valle y José Gregorio Hernandez, para que lo ayuden a sobrellevar su enfermedad o en cambio que lo lleven ante Dios, para al fín descansar en paz. Venancio dormita y de pronto, sigilosamente, la sombra vítrea se asoma por la puerta del pequeño cuarto. Se acerca a la cama por el costado derecho y deja una bolsa con varias medicinas en la mesa de noche. Son medicinas que su hija y su nieto, han luchado por conseguir en las redes sociales y entre las fundaciones de ayuda humanitaria.

La sombra se dispone a retirarse:

-¿Has venido a llevarme?

La sombra se detiene. La invisibilidad es total cuando no hay movimiento.

-Eres la muerte ¿Has venido a llevarme?

-¡No querido!- Responde la sombra con una voz femenina en falsete, bastante precaria.-Soy la “Virgen de las pastillas”. Vine a traerte metformina, glucofage, Basartán, Melchor, Barrabás y Paranguaricutirimicuarolina… Para que sigas viviendo.

-Pero ¿Por qué debo seguir viviendo? ¡Soy una carga para mi familia! Hay mucha crisis ¡Jamás vi algo así! Ni cuando Gómez. Ya no quiero seguir viviendo.

-¡Hijo! Tienes…- la sombra toma la bolsa y observa que es un paciente de 93 años.-¿93 años? Y aun eres lúcido. Si Diosito te permitió llegar a esa edad, es porque tiene grandes planes para ti. En vida.

-¿Qué podría hacer? ¿Qué plan sería ese?

-Tienes 93 años. Tienes mucho que contar. Escribe, haz videos en Youtube. Como Chivo Negro. Debes saber más cuentos que él.


-¿Tú crees? Yo sé que es Youtube. Mi nieto me lo pone, con videos de Javier Solís y Daniel Santos…

-¿Ves? ¡Tómate tus medicinas! y ¡Vive! ¡Que tengas feliz noche querido!- la sombra sale rápidamente del cuarto.

En su auto, un Johnny, aún vestido con “el poncho” de lentejuelas, está aliviado por haber entregado todas las medicinas.

-Ese viejito me asustó, y los perros a las afueras del Vargas también. No sé como hace Roxana para aguantarse esta rosca.

-Es vocación @PinguinoPKR.

-Gracias por tu ayuda Amazon.

-Una nota curiosa @PinguinoPKR. En este edificio vive tu querido amigo “Mangochupao”.


-¿Ah sí?- Johnny mira el edificio en Campo Alegre, custodiado por la Guardia Nacional-¿Qué tal si lo visitamos?

Roxana, Piero (@ElPadrino) y Bradley vienen de regreso a Caracas. Un mensaje llega al celular de Piero, y este lo revisa. Piero comienza a reír y a negar con la cabeza. Bradley se mantiene incólume y mira a Roxana:

-Roxana ¿Cómo va tu relación con Johnny?

-¿Qué pregunta es esa Bradley? ¡Piero! ¿Le dijiste a Bradley que me preguntara estas cosas?

-Jajajajaj jajajaja ¡Yo no sé nada!

-Es que creo que tú deberías corresponderle al pobre “pingüino”. De no hacerlo, el pobre podría tomar decisiones radicales en su... conducta sexual-, luego de esas palabras Piero Cuajadeo de la risa, le enseña la foto del @PinguinoPKR, probándose el vestido “invisible”.

-¡Se parece a Juan Gabriel en concierto! Jajajajaja

-Piero si eres estúpido. Mas bien, me parece muy noble de su parte ¡Aprende de Bradley! ¡Él no se ríe! Más bien se lo toma en serio- Roxana observa la foto conmovida.

-De hecho, Roxana, estoy cag%&$#” de la risa pero como parte de un proceso paralelo.

-¡No los soporto! ¡Son un par de ratas!

LA HORA DE PARTIR


Han pasado ya dos semanas de la operación del niño. Susan en su casa lee las noticias en su tablet. Las apariciones de “La Virgen de las Pastillas” en todo el país, dan mucho de qué hablar. Hay mucha gente que le da a esta operación, un carácter mítico religioso, mientras que otros, aseguran que son personas heroicas, que rompen las prohibiciones del régimen. Aún así, todos les dan agradecimientos y bendiciones a su labor, mientras el régimen, busca la excusa leguleyera de hacer parecer esta obra humnitaria, como un delito contra la “revolución”.


En otras noticias curiosas, Susan observa que el viejo Venancio, un anciano salvado por “La Virgen de las Pastillas”, se ha vuelto muy famoso en Youtube con sus pequeños programas de 10 minutos, en los que cuenta, como era la vida en Caracas y en los Andes cuando él era niño, a principios del siglo pasado. Muchos lo comparan con “Chivo Negro”, aunque con notables diferencias. Susan sonríe, e incluso sus ojos se humedecen, cuando el anciano recuerda con alegría, cuando Susan Duran fue nombrada la primera Miss Universo del país.


Susan continúa leyendo, esta vez los artículos de sucesos. Hay una entrada sobre el robo del apartamento de “Mangochupao”, por parte de un alias “El Pingüino”, y al lado un reportaje sobre un sujeto detenido por propinarle una paliza a un menor en estado de ebriedad. 

Susan está más tranquila, ya ese hombre no volverá a golpear a su pequeño paciente. La madre del niño operado le envía un mensaje a Susan, indicándole que el niño ya está tranquilo y recuperado. El resto del mensaje es de agradecimientos y bendiciones.

 

La tablet de Susan cae al suelo rompiéndose y la mano de Susan cuelga. Los cientos de asistentes al velorio de Susan, no pueden creer que ella partiera de manera tan repentina. Quienes examinaron su cuerpo, determinaron que había muerto de un derrame cerebral. Sus alumnas, no paran de llorar, en especial Roxana y Patricia (@Doñaspirina). Tal vez estaba padeciendo en silencio, se decían unos, otros en cambio, simplemente decían que Dios la necesitaba con él.


Mientras el ataúd descendía, las cien “Vírgenes”, lanzaban rosas rojas. Susan, la reina de todos los venezolanos se despide, dejando un legado no solo de belleza exterior, sino interior, con acciones de entrega, bondad y solidaridad.

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En memoria a Susana Dujim (1936-2016)
y dedicado a las personas que en toda Venezuela y fuera de ella, que tratan de llevar medicinas escasas a los enfermos en todo el país.
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